Nueva York se encuentra en el Estado de su mismo nombre y constituye una de las mayores aglomeraciones urbanas del mundo, formada por población de muy diversa procedencia. Cuando el italiano Giovanni da Verrazzano llegó a la zona en 1524, la región estaba habitada por la tribu india de los Lenape, quienes fueron desplazados por colonos holandeses, que en 1626 les compraron la isla de Manhattan con abalorios por valor de 24 dólares. La ciudad fue bautizada como Nueva Amsterdam, aunque con la llegada de los ingleses en 1664 se cambió a Nueva York en honor al Duque de York. Bajo el Imperio británico adquirió rápidamente importancia como enclave comercial, siendo una de las capitales que iniciaron la Guerra de Independencia contra la Corona. La importancia de la ciudad era tal, que el primer presidente de los Estados Unidos, George Washington, fue investido en Wall Street en 1789, siendo capital de la nueva nación durante un año y convirtiéndose en la mayor ciudad del país. A partir de 1830 fue una de las impulsoras del movimiento abolicionista, llegando al siglo XX como líder mundial en la industria, el comercio y las comunicaciones. Su empuje económico sin precedentes y las limitaciones del terreno marcadas por la insularidad, provocaron un crecimiento en vertical de los edificios, construyendo los primeros rascacielos y convirtiéndose en 1948 en la ciudad más poblada del mundo. Tras superar la Gran Depresión y las dos Guerras Mundiales, Nueva York emergió nuevamente, ostentando el título de capital del mundo, especialmente tras la creación de las Naciones Unidas en 1952. La ciudad vivió uno de los momentos más dramáticos de su historia el 11 de septiembre de 2001, cuando unas 3.000 personas murieron en los ataques terroristas que se llevaron a cabo contra las Torres Gemelas del World Trade Center. Problemas de financiación están produciendo retrasos en la construcción de la nueva Torre de la Libertad, que será levantada en el mismo emplazamiento en el que estaban las torres gemelas, y cuya finalización se espera para el año 2012.

Población: 8.100.000 habitantes
Clima: La ciudad sufre temperaturas extremas, con inviernos muy fríos, a los que se añaden las frías corrientes de aire producidas por los rascacielos; y veranos calurosos, con precipitaciones abundantes en forma de tormentas. Por este motivo, las estaciones más recomendables para su visita son durante la primavera y el otoño.
Moneda: Dólar estadounidense
Los 5 distritos en breve
El Bronx: Situado en el extremo más septentrional de la ciudad, esconde más parques que ningún otro. Además, anida el Botanical Garden, el Zoo, sitios históricos, playas, la cuna del hip-hop, el Yankee Stadium y la “pequeña Italia”, Arthur Avenue.
Brooklyn: Un barrio lleno de sensaciones apenas cruzar los arcos del puente de Brooklyn y pasear por las calles de piedra arenisca flanqueadas por árboles y parques. Imprescindibles Brooklyn Heights, Prospect Park, el Botanical Garden, la pasarela de Coney Island y el Brooklyn Museum.
Manhattan: El hogar de la mayoría de iconos de la ciudad en la isla de las finanzas, la moda y las artes. A destacar Broadway, Central Park, Times Square, Harlem, el Barrio Chino y la Quinta Avenida.
Queens: Los amantes del deporte se fascinarán por el Shea Stadium y el USTA Billie Jean King National Tennis Center. Cuenta con los 300 km² con mayor diversidad étnica del planeta: Sudamérica, India, Grecia, China, Irlanda, Italia, etc.
Staten Island: El transbordador gratuito de Staten Island es una atracción en sí mismo, destacando además la Historic Richmond Town, el Fort Wadsworth, el Chinese Scholar’s Garden y varios kilómetros de parques y playas.
Lugares de interés
Los principales puntos turísticos de Nueva York se encuentran en la isla de Manhattan, accesible desde los barrios periféricos a través de varios túneles y puentes, siendo el más importante el Puente de Brooklyn, obra de John Washington Roebling inaugurado en 1883, que merece ser cruzado para contemplar una de las mejores panorámicas de la isla. La estructura está sustentada por dos torres de estilo gótico, empleando para su construcción a 600 trabajadores, de los que 20 fallecieron en las obras, incluido el propio diseñador.

Continuando la visita desde el sur se encuentra Battery Park con Fort Clinton, una antigua fortaleza defensiva contra los ataques de navíos ingleses, desde la que se observa el emblema de la ciudad, la estatua de la Libertad, que se encuentra en Liberty island. En la isla de Ellis, donde arribaron millones de emigrantes a los Estados Unidos, se encuentra el Inmigration Museum, que ofrece una interesante exposición sobre la historia de la inmigración.
Regresando a Battery Park se localiza la esfera que se encontraba entre las torres gemelas, tal y como quedó tras el atentado del 11 de septiembre de 2001; y frente a ella, una llama eterna en honor a las víctimas. A su lado -en One Bowling Green- la Custom House, que alberga una de las sedes nacionales del National Museum of American Indian y continuando hacia el norte, la Trinity Church construida en estilo neogótico y consagrada en 1846, que da acceso al distrito financiero y a Wall Street, donde se encuentran sucesivamente las sedes centrales de los principales Bancos mundiales y el New York Stock Exchange en 20 Broad Street. Frente a este edificio se sitúa el Federal Hall National Memorial, donde juró la Constitución el primer presidente de los EE.UU, George Washington.
Las huellas de los atentados de 2001 se pueden observar a partir de Broadway con Liberty Street, en la enorme explanada -conocida como Zona Cero- que albergaba el imponente complejo de edificios del World Trade Center. En su memoria se ha abierto el Tribute WTC Visitor Center -en 120 Liberty Street- un espacio formado por cinco galerías donde se ofrece una explicación detallada de su historia desde 1993 hasta el fatídico 9 de septiembre de 2001. El inmenso cráter dejado por las torres será ocupado por un nuevo complejo de edificios, obra del arquitecto Libeskind, cuya torre más alta medirá 541 metros. A dos manzanas al noreste se extiende Civic Center, un complejo de edificios gubernamentales, entre los que destaca el ayuntamiento -entre Broadway y Murray Street- construido en 1812 con influencias francesas en el exterior y estilo georgiano en el interior; y el Tribunal de Justicia, cuyas escalinatas finalizan en un pórtico de estilo clásico. Aquí comienzan los barrios más coloridos de Manhattan: Chinatown, donde reside la comunidad china más importante de Estados Unidos y meca para los amantes de las compras y de las falsificaciones de primeras marcas, que sin embargo en los últimos años han sido restringidas por las autoridades; Little Italy, formado por emigrantes italianos en su mayoría; Soho, para las mejores tiendas de moda; TriBeCa o barrio de artistas; y Greenwich Village para la comunidad homosexual, distribuida alrededor del Washington Arch de Washington Square Park y la estatua a Picasso. El New Museum of Contemporary Art -en 235 Bowery Street- es un espacio itinerante fundado en 1977 por Marcia Tucker con la vocación de apostar exclusivamente por el arte palpitante del momento, que desde noviembre de 2007 se asienta definitivamente en un antiguo barrio marginal. Las seis enormes cajas de aluminio que conforman su fachada son obra de los japoneses Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa.
Continuando hacia el norte -entre 7th y 8th Avenue y 31st y 32nd Street- se encuentra el Madison Square Garden, sede de los Nicks de baloncesto y los Rangers de hockey, construido y reformado varias veces entre 1879 y 1968.
A sus espaldas se localiza la Penn Station y la General Post Office, la central de Correos más importante de EE.UU, construida en estilo neoclásico en 1913, en cuya fachada reza la leyenda “ni la nieve ni la lluvia ni el calor ni las tinieblas de la noche pueden retrasar a estos rápidos mensajeros”.
El Empire
State Building -en 350 5th Avenue, entre 33rd y 34th Street- tiene una altura de 443,2 metros -incluyendo los 62 metros de antena- y 102 pisos, a los que se accede por 1.860 escalones, aunque es más cómodo emplear alguno de los 72 ascensores. En medio de la Gran Depresión, Walter Chrysler (propietario de la Chrysler Corporation) y John Jakob Raskob (fundador de General Motors) se enzarzan en una carrera por levantar el edificio más alto del mundo. Una vez finalizado el Chrysler Building en 1930, Raskob eligió al arquitecto William Lamb para superar a su rival, comenzando la excavación en enero de 1930 y finalizándose el edificio el 1 de mayo de 1931, convirtiéndose durante 40 años en el edificio más alto del mundo hasta la inauguración de las Torres Gemelas. Fue todo un record de construcción, ya que se completó en un año y 45 días, levantándose 4 pisos y medio a la semana. El edificio tiene 6.500 ventanas y una torre de amarre para dirigibles, que tras varios intentos fallidos se convirtió en antena de televisión, contando con dos terrazas panorámicas en las plantas 86 y 102.
Alcanzando la calle 40 a través de la Quinta Avenida se alcanza la New York Public Library, edificada entre 1902 y 1911 en estilo beaux-art y desde donde se observa una preciosa panorámica del Chrysler Building -en 42th Street con Lexington Avenue- un encargo de Walter Percy Chrysler, presidente de la empresa automovilística, al arquitecto William van Allen en 1928, el cual constituyó el edificio más alto del mundo hasta la inauguración del Empire State. Su aguja, de 60 metros de altura y 30 toneladas de peso, se diseñó en secreto, siendo izada en una sola pieza en tan solo 90 minutos. Está formada por conos que encajan unos con otros, inspirados en el expresionismo alemán, rematándose todo el edificio con motivos alegóricos a los vehículos de la empresa. Al lado del Chrysler -en Park Avenue entre 43rd y 45th Street- se encuentra Grand Central Terminal, obra de Whitney Warren como responsable de la decoración exterior e interior del edificio, que representó a los dioses Mercurio, Hércules y Minerva como alegoría de la grandeza del comercio y la fuerza moral e intelectual. El vestíbulo principal es una enorme sala presidida por un gran reloj, en cuya bóveda aparecen representados los signos del zodiaco y las constelaciones.
Continuando hacia el este surge en la Primera Avenida el complejo de las Naciones Unidas, una ciudad cuyos terrenos fueron cedidos por el magnate Rockefeller para evitar que se instalara en Filadelfia, como a punto estuvo la organización de hacer. El recinto se distribuye en doce edificios con tres mil apartamentos, un hotel de seiscientas habitaciones, oficina de Correos, comercios y jardines. En su interior destacan la Asamblea General con capacidad para 2.000 espectadores y donde todos los Estados Miembros debaten sobre los problemas del planeta, la biblioteca Hammarskjöld de uso exclusivo para los delegados y el edificio de Conferencias, que alberga los Consejos de Seguridad, de Administración Fiduciaria y Económico y Social. En el primero se trabaja para mantener la paz y seguridad internacional mediante la negociación y las operaciones de mantenimiento de la paz; en el segundo se supervisa la administración de los territorios en fideicomiso, ayudando a los mismos a alcanzar su autodeterminación; y en el tercero se promueve el desarrollo sostenible, el respeto de los derechos humanos, la educación y la erradicación de la pobreza. Todo el conjunto está salpicado por diversas esculturas por la paz donadas por Estados miembros.
De vuelta a la Quinta Avenida -entre 48th y 52nd Street- se encuentra Rockefeller Center, un complejo de diez edificios art-decó construidos por el magnate del mismo nombre, que combinan oficinas, apartamentos, restaurante y tiendas en una intrincada red de calles subterráneas, entre las que se encuentra una gran pista de patinaje sobre hielo al aire libre. En lo alto destaca el mirador Top of the Rock, desde donde se observan unas estupendas vistas de la zona centro de Manhattan.
A su lado -en 50th Street- el Radio City Music Hall, construido en 1932 en estilo art-decó, y el FDNY Fire Zone -en 34 W 51st Street- una exposición dedicada a los bomberos de la ciudad, con centro de estudios y espacio multimedia sobre seguridad anti-incendios. Enfrente -en 5th Avenue entre 50th y 51st Street- y rodeada de imponentes rascacielos, la catedral de San Patricio, cuyo coste asumieron emigrantes católicos irlandeses en 1828. El edificio es de inspiración gótica europea, con planta cruciforme y capillas laterales, constituyendo el mayor templo católico de los EE.UU.
Continuando al oeste comienza el distrito de los teatros, donde se encuentra Times Square -en Broadway con 7th Avenue- con el reloj donde se recibe al nuevo año en la fachada del edificio del New York Times y los luminosos de las fachadas de los edificios, copados por multinacionales y sedes de agencias de noticias y de televisión. En una esquina de la plaza -en 234 W 42nd Street- se encuentra una de las franquicias del museo de cera Madame Tussauds, con más de 200 reproducciones a escala natural de las mayores celebridades nacionales e internacionales.
Continuando unas manzanas hacia el oeste se abre el infame Hell’s Kitchen, convertido hoy en día en barrio bohemio, y justo al norte -en el muelle 86, en el cruce de West Side Highway con 46th Street- el Intrepid Sea, Air & Space Museum, una emocionante exposición creada sobre la inmensa mole del portaaviones USS Intrepid. El navío fue construido en 1943, sirviendo desde la Segunda Guerra Mundial hasta la Guerra de Vietnam y empleándose posteriormente en el rescate de las misiones lunares hasta ser retirado en 1974. El recinto alberga varias muestras interactivas, más de 30 aviones de las Fuerzas Aéreas, un submarino de combate y un Concorde de British Airways.
El Museum of Modern Art-MoMA -en 53rd Street entre 5th y 6th Avenue- alberga el jardín de las esculturas y obras de Picasso, Miró, Rodin, Matisse, Van Gogh, Monet, Juan Gris, Kandinsky y Dalí entre otros, en un edificio renovado por el arquitecto japonés Yoshio Taniguchi en 2004 y fundado por la esposa de John Rockefeller en 1929.

Al norte -entre 5th y 8th Avenue a partir de 59th Street- se extiende el enorme Central Park, que alberga un zoo a la altura de la Quinta Avenida con la calle 63, así como estanques, lagos y amplias zonas verdes. A su alrededor surgen los mayores museos de la ciudad: Lincoln Center for the Performing Arts -entre 9th y 10th Avenue con W 63th y 65th Street- importante centro cultural y artístico; el American Museum of Natural History -en Central Park West con 77th y 81th Street- donde se ofrece una interesantísima exposición visual sobre la vida animal y humana, con enormes dinosaurios y maquetas animales a escala gigante; el Guggenheim Museum -en 5th Avenue entre 88th y 89th Street- con colecciones de Van Gogh, Kandinsky, Picasso y Chagall, así como una exposición de Giorgio Armani; y el Metropolitan Museum of Art -en 5th Avenue entre 80th y 84th Street- con importantes colecciones de todas las épocas y continentes, destacando la mayor exposición de arte griego y romano en América.
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